Por José Artemio Torres

Director Ejecutivo, Festival de Cine Internacional

de San Juan

 

Los festivales de cine que se celebran en Puerto Rico no sólo son una exaltación del arte cinematográfico y destacadas actividades culturales, son parte también de un movimiento económico importante.

 

Los festivales son parte de la industria del cine. Pertenecen a las áreas del mercadeo y la exhibición. Todos los festivales del mundo constituyen  plataformas de lanzamiento de películas y talentos nuevos, además de la reafirmación de talentos establecidos. No hay nada más que ver los anuncios de las películas de estreno en los que figuran los emblemas y premios de los festivales, con lo que se busca promover las ventas.

 

En Puerto Rico, el impacto de los festivales de cine en la economía ha sido particularmente importante. Cuando en 1988 se inauguró el festival caribeño CineSanJuan y en 1992 el San Juan Cinemafest, se integraron a las salas comerciales películas que entonces no llegaban allí y, por consecuencia, un público nuevo. Estos festivales y otros que vinieron

 

 

 

 

La importancia de los festivales de cine

cinestas jóvenes, no se pudo celebrar. El nuestro, se celebró gracias a los ajustes que hicimos, al apoyo de nuestros auspiciadores privados y a un significativo aumento en la asistencia.

 

La agencia responsable del cine es el Programa de Cine del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio. Esta pequeña agencia reporta todos los años un balance positivo gracias a las películas  extranjeras que se filman en nuestra tierra. Un informe de la Cámara de Representantes encontró que los incentivos para la industria del cine son de los pocos que funcionan.

 

Nuestra propuesta es que se miren todos los components de la industria del cine: Producción, Distribución y Exhibición. Como ya apuntamos, los festivales de cine estamos dentro de la exhibición. Añadan a esto la creación de una amplia cultura cinematográfica y el impacto educativo que significa ver películas de lugares tan distantes y desconocidos como la australiana Tanna, filmada en la isla de Vanuatu, candidata al Oscar para la Mejor Película en Lengua Extranjera.

después cimentaron un público que provocó que actualmente en San Juan existan 14 salas para el cine de arte o independiente, combinadas con el expendio de comida, que generan un movimiento económico que incluye numerosos empleos, gastos en mercancías y publicidad, impuesto de taquilla y contribuciones por ingreso de individuos y corporaciones.

 

Los festivales de cine son también promotores de Puerto Rico a nivel internacional. Desde siempre, hemos establecido relaciones con otros festivales, agentes de venta, distribuidores, productores, cineastas y la prensa de todo el mundo. A esto se añaden los visitantes que hemos tenido. Después de cada festival, aparecen numerosos notas en internet gracias a las agencias de noticias internacionales.

 

No obstante lo anterior, los festivales que recibimos apoyo gubernamental, como el nuestro, hemos visto reducciones en el mismo. Obviamente, esto ha hecho más difícil nuestra gestión. Comprendemos que estamos en una difícil situación económica, pero, los recortes han sido de tal magnitud que el año pasado, Cinefiesta, el festival de cortometrajes que aúpa a los